VPS o hosting compartido, una decisión fundamental

Posibilidades de alojamiento para una web hay cientos y elegir puede parecer muy complicado: compartidos de distintos tipos, VPS, hosting, dedicados…. Cada uno con sus ventajas y sus inconvenientes y, evidentemente, con sus precios.

Pero no siempre tiene que ser tan complicado decidirse por uno u otro. Si no vamos a ser muy exigentes, pongamos el ejemplo de un blog personal que seguramente no tenga mucho tráfico, un alojamiento compartido puede ser perfecto. Suelen ser baratos y fiables. Aunque tienen sus inconvenientes: la seguridad (muchos usuarios con acceso), la memoria y la velocidad, que pueden no ser demasiado elevadas en comparación con otros tipos. Además, el número de dominios y cuentas de correo de los que podremos disponer será limitado.

Hay otra posibilidad, el VPS, que aunque puede parecer lo mismo, no lo es. Se trata de un servidor virtual que se integra junto a otros como él en una máquina física. La gran diferencia con los hostings compartidos es que cada servidor está completamente separado de los demás y es absolutamente independiente en todos los aspectos, tanto en almacenamiento, como en memoria RAM o procesador.

Hay quien lo explica de una manera sencilla: tiene las ventajas de los servidores compartidos en cuanto a precio, pero también las de los servidores dedicados en cuanto a prestaciones. Evidentemente, no comparte los inconvenientes que pueda tener un hosting compartido.

¿Cuál es mejor?

A la hora de elegir entre VPS o hosting compartido hay que tener en cuenta que ninguno es mejor que otro, simplemente cada uno se adapta a unas necesidades. Es como comprar ropa, debe ser de la talla justa, ni más grande ni más pequeña, lo mismo ocurre con los servidores.

No hay que limitarse a mirar el precio, que puede variar de manera considerable. Hay que estimar el ancho de banda que necesita nuestro sitio, la velocidad, la necesidad de instalar plugins, si vamos a usar bases de datos o elementos audiovisuales, la seguridad (no es lo mismo un blog personal que una página en la que se manejan “datos sensibles”) o la rapidez de descarga, entre otras muchas cuestiones.

Si la página necesita muchas funcionalidades, memoria y capacidad, y además hay que extremar su seguridad, no hay dudas, la elección debe ser un servidor virtual privado: ofrece casi tantas prestaciones como uno dedicado, pero su precio es más razonable.

Elegir un buen alojamiento no debe tomarse a la ligera. El precio es importante, pero hay que valorar lo que se ofrece a cambio. Además, dentro de cada tipo de servidor hay diferentes posibilidades, un buen consejo es empezar por algo más sencillo y si crecen las necesidades cambiar a uno con más prestaciones o capacidad.

 

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